Capítulo 11



¿Quiénes son los Dos Testigos?



¿Son estos dos realmente Moisés y Elías, o son un grupo dentro del cuerpo de Cristo? La intención de este capítulo es definir su testimonio como el último testimonio de la Iglesia al fin de la época, y también motivar a la Iglesia a orar para ser incluido como parte de esta compañía de testigos. Pero sin importar quienes y cuantos son, hay mucho que aprender de su testimonio que tiene que ver con la visión y llamamiento de la Iglesia entera al fin de la época.



daré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos de cilicio. Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra (Apocalipsis 11:3-4).



Decir que están en pie delante del Dios de la tierra los identifica como los testigos del Señor, y la voz que dice “daré a mis dos testigos” entonces, ha de significar que serán la voz del Señor. Son los testigos del Señor entonces y parte de su Iglesia, sean quienes sean. Su testimonio es una demostración de la Iglesia al fin de la época operando en el pleno poder y autoridad de Jesucristo. Sin embargo son vencidos físicamente por el poder de Satanás. Pero, como hemos visto, esta es la llamada principal para los santos al fin de la época. La mayor demostración de poder y autoridad al fin de la época será manifestada por la sabiduría de la cruz de Jesucristo que aplastará a Satanás bajo los pies de la Iglesia.



Jesús dijo a sus discípulos que ellos serían sus testigos cuando hubieran recibido al Espíritu Santo. Su ministerio empezaría en Jerusalén y se extendería por toda Judea, Samaria, y hasta lo último de la tierra. Estamos ahora en la última fase de dar testimonio a los lugares más remotos del mundo. Solo podemos ser sus testigos cuando recibimos el poder del Espíritu Santo, y al grado que no hayamos recibido ese poder, no podemos ser sus testigos. Al punto medio de los últimos siete años de la época, en Apocalipsis 12:10, hay indicios de un gran derramamiento del Espíritu Santo. Es este derramamiento que dará el empuje final de evangelismo mundial y marcará el inicio del período de 1260 días de testimonio de los dos testigos.

Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche (Apocalipsis 12:10).

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin (Mateo 24:14).

Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo…. (Apocalipsis 14:6).



Creo que las Escrituras indican que habrá otro día de las primicias/ Pentecostés como el primer día en Hechos 2. Y yo creo que, como resultado, los últimos tres años y medio de esta época van a ser mucho como Hechos 2 pero mayores. Las profecías de Joel aún no han sido plenamente cumplidas. La evidencia de un nuevo Pentecostés será el recogimiento de las primicias de Apocalipsis 14:4 y el Espíritu Santo cayendo con gran poder y autoridad como es descrito en Apocalipsis 12:10. El hijo varón es llevado al cielo y el resto de la cosecha de trigo, dejado en la tierra para madurar hasta Apocalipsis 14:14, es ungido con gran poder y autoridad para vencer a Satanás por la sangre del Cordero, la palabra del testimonio de ellos, y por menospreciar sus vidas hasta la muerte. Aquí, al punto de tres años y medio antes del fin de la época, es el inicio del período del testimonio de los dos testigos en poder y autoridad en demostración del Espíritu derramado sin medida.



Creo que una vez más, todas las naciones, tribus, lenguas y pueblos van a poder oír el evangelio predicado en sus lenguas natales sin la necesidad de traductores. Los mensajeros de Apocalipsis 14:6, teniendo el evangelio eterno para predicar a cada nación, tribu, lengua y pueblo, hablarán en lenguas que todos pueblos van a entender. Las sombras de los santos una vez más sanarán a los enfermos. Pero una vez más, los Ananías y Safira caerán muertos por las palabras que salen de la boca de los testigos de Jesús. Junto con gran poder habrá gran responsabilidad.

El período de testimonio de 1260 días con poder y autoridad termina con sus muertes a manos de la bestia del abismo, seguido por su resurrección de los muertos tres días y medio más tarde. Esta es la primera revelación del libro pequeño de Daniel que será abierto en las manos del ángel en Apocalipsis 10:2.



Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará. 5Y yo Daniel miré, y he aquí otros dos que estaban en pie, el uno a este lado del río, y el otro al otro lado del río. 6 Y dijo uno al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río: ¿Cuándo será el fin de estas maravillas? 7 Y oí al varón vestido de lino, que estaba sobre las aguas del río, el cual alzó su diestra y su siniestra al cielo, y juró por el que vive por los siglos, que será por tiempo, tiempos, y la mitad de un tiempo. Y cuando se acabe la dispersión del poder del pueblo santo, todas estas cosas serán cumplidas. 8 Y yo oí, mas no entendí. Y dije: Señor mío, ¿cuál será el fin de estas cosas? 9 El respondió: Anda, Daniel, pues estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin (Daniel 12:4-9).



Vemos en Apocalipsis 11:7 la dispersión del poder de al menos dos del pueblo santo al final de un período específico de 1260 días. ¿Quiénes son estos dos testigos finales? ¿Son presentados aquí el pueblo santo de Daniel 12:7 solo refiriendo a dos individuos, o son un grupo de santos proféticos?



Entonces los que se habían reunido le preguntaron, diciendo: Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo? 7 Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; 8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:6-8).



Esta profecía de Jesús no solo tiene aplicación a dos individuos, sino al cuerpo de Cristo entero. Todos somos llamados a ser sus testigos. ¿Pero somos todos llamados a ser estos testigos?



¿Moisés y Elías?



Hay mucha interpretación afirmando que los dos testigos de Apocalipsis 11 son Moisés y Elías o alguna otra combinación de santos del Antiguo Testamento. Pero Efesios 3:9-10 dice que es a través de la Iglesia de Jesucristo que Dios demostrará su sabiduría a los gobernantes y autoridades en los lugares celestiales. ¿Por qué no sería dado el último testimonio al fin de la época por la Iglesia? Estoy incómodo con la interpretación “Moisés y Elías” porque establece una mentalidad no nosotros sino ellos, cuando fue a su Iglesia que Jesús dijo, “Me seréis testigos.”



Los Candeleros son las Iglesias



.los siete candeleros que has visto, son las siete iglesias (Apocalipsis 1:20).

Estos testigos son los dos olivos, y los dos candeleros que están en pie delante del Dios de la tierra (Apocalipsis 11:4).



El término candelero, que también simboliza cada una de las siete iglesias en Apocalipsis 1:20, es un indicador fuerte que estos dos testigos representan al menos una porción de la Iglesia. La bestia hace guerra contra ellos y los vence durante los últimos tres años y medio de la época, así como hace guerra contra los santos y los vence durante el mismo período de tres años y medio. Y así como los santos salen victoriosos después de ser vencidos, de la misma manera los dos testigos salen victoriosos después de ser vencidos siendo resucitados al cielo después de estar muertos por tres días y medio. Ellos son un cumplimiento preciso de las profecías de Daniel en que el pueblo santo y poderoso enfrenta guerra, es vencido y sin embargo emerge victorioso como recipientes del Reino.



¿Individual o Corporal?

¿Cuantos olivos produce un olivo? Olivos y candeleros sugieren más de dos individuos. También, el hecho que se hace guerra contra ellos implica que son un grupo y no solo dos. Una guerra, usualmente se libera contra más de dos individuos.



También hay indicación de que sea un grupo en Apocalipsis 11:8,9 donde dice que sus cuerpos muertos como cadáveres estarán en la plaza de la “ciudad grande” y que “los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres…”



¿Cuerpos o Imágenes de Cuerpos?

La tecnología moderna permite una interpretación de ver sus cadáveres, pero el texto no dice que pueblos, tribus y naciones verán las imágenes de sus cuerpos, como uno anticiparía si fuera televisado mundialmente. El término imagen está utilizado en otros lugares en el libro refiriendo al falso profeta (que hace una imagen de la bestia). Entonces el empleo del término imagen sería apropiada aquí si fuera aplicable. ¿Podría ser que la razón que los pueblos, tribus lenguas y naciones literalmente miran sus cadáveres, y no imágenes de sus cadáveres, porque sus cadáveres están en todos lados para ser observados en las calles de las ciudades grandes de Babilonia? Las notas en la margen de mi Biblia de estudio indican que, en algunos manuscritos, es su cadáver en vez de cadáveres que está en la plaza. Eso presenta la posibilidad de un cuerpo de creyentes. En el pasaje siguiente, la mujer, la gran ciudad de Babilonia, es ebria con la sangre de los testigos de Jesús.



y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA LA GRANDE, LA MADRE DE LAS RAMERAS Y DE LAS ABOMINACIONES DE LA TIERRA. Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús; y cuando la vi, quedé asombrado con gran asombro. Y el ángel me dijo: ¿Por qué te asombras? Yo te diré el misterio de la mujer, y de la bestia que la trae, la cual tiene las siete cabezas y los diez cuernos…. Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra (Apocalipsis 17:5-7, 18).



¿Gran Ciudad o Ciudad Santa?

Se refiere a Jerusalén como la ciudad santa en Apocalipsis 11:2. El término gran ciudad es utilizado continuamente en el libro de Apocalipsis para referir a la ciudad abominable de Babilonia. Una matanza a nivel mundial de los testigos de Jesús es concebible porque las Escrituras indican que habrá múltiples imágenes que estarán ubicadas aparentemente por todo el mundo que tienen que ser adorados para evitar la muerte. Las herramientas para matar a grandes números de gentes a través de la tecnología de las computadoras y satélites está cerca. Sin embargo, Satanás no tendría que depender de la tecnología del hombre para llevar a cabo su trabajo. Él no estará restringido en su uso de poder al final de la época por la ingeniería del hombre. Ni tampoco estarán los testigos de Jesús.



Y sus cadáveres estarán en la plaza de la grande ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado. Y los de los pueblos, tribus, lenguas y naciones verán sus cadáveres por tres días y medio, y no permitirán que sean sepultados (Apocalipsis 11:8-9).



¿Por qué las Escrituras no simplemente dicen que sus cadáveres estarán en la plaza de Jerusalén si allí es donde estarán? Pienso que esta terminología abre la posibilidad que estas calles son otras que las calles de Jerusalén. En sentido espiritual, creo que la Escritura que sigue indica que la Sangre de Jesús es encontrada también en la gran ciudad de Babilonia, a pesar de que fue crucificado en Jerusalén, aunque técnicamente fuera de las puertas de la ciudad.



Y en ella (la gran ciudad de Babilonia) se halló la sangre de los profetas y de los santos, y de ALL los que han sido muertos en la tierra (Apocalipsis 18:24).



Un Vistazo de la Iglesia habiendo Alcanzado la Meta

Aparte de quienes son o en que calles están, este es un vistazo de la Iglesia operando en el pleno poder y autoridad de Jesucristo. Estos dos testigos son descritos como haciendo cosas aún mayores que Jesús, tal y como Él dijo que los que en Él creían harían. Por tan difícil que parezca ser relacionar a estos dos testigos a dos grupos, hay muchas profecías para la Iglesia cumplidas por estos dos – sean dos individuos o grupos. Si solo son dos individuos que alcanzan esta estatura, entonces que cada uno de nosotros que deseamos el mayor don de profecía y tal ministerio anhelemos ser uno de ellos. Si hay más de dos, nuestras oraciones aún serían válidas.

¿Qué mayor llamado existe que ser uno de estos dos testigos al fin de la época? ¿Debe de ser diferente nuestra meta si son dos o dos millones? Esta es una descripción del destino final de la Iglesia en la tierra: andar en la plenitud del poder y autoridad de Jesucristo, y entregar sus vidas como testimonio. Es por la Sangre del Cordero, la palabra de nuestro testimonio, y menospreciando nuestras vidas hasta la muerte que somos destinados a vencer a Satanás.



¿Un Nuevo Hombre Compuesto de Judíos y Gentiles?

El misterio de la Iglesia vencedora, como es revelado por Pablo en Efesios 2 y 3, es que será compuesto de dos grupos – judío y gentil – reconciliados en uno por la cruz de Jesucristo. Es esta Iglesia y solo esta que permitirá la demostración de la sabiduría de Dios a los gobernantes y autoridades en lugares celestiales (Efesios 3:10). Una Iglesia divida o una Iglesia que no consiste de una unidad de Judíos y Gentiles no la permitirá.



Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel (Miqueas 5:3).



Sea lo que sea el significado de este versículo, se encaja con ella que da a luz en Apocalipsis 12 en el punto de tres años y medio antes del fin de la época. Tal vez es en este punto de tiempo que el resto de Sus hermanos vuelven a los hijos de Israel y los dos llegan a ser un nuevo hombre. Tal vez es en este tiempo que los dos testigos físicos – judíos y gentiles – pueden representar la Iglesia de un nuevo hombre espiritual que permitirá la demostración de la sabiduría de Dios a los gobernantes y autoridades durante los últimos tres años y medio de la época. Son físicamente dos, pero espiritualmente un nuevo hombre.



Dos Olivos y Dos Candeleros

No podemos evitar concluir que los dos testigos representan al menos una porción de la Iglesia operando en el pleno poder y autoridad de Jesucristo. En las Escrituras se refiere a Israel como un olivo cultivado, mientras que se refiere a gentiles como un olivo silvestre. Juntos son reconciliados en un cuerpo, de una raíz común, a Dios a través de la cruz (Efesios 2:16). ¿Podría ser este el modelo por los dos testigos? Juntos ellos están parados como dos olivos físicos y dos candeleros delante del Señor demostrando la sabiduría de Dios a través de una Iglesia espiritual unida a los gobernantes y autoridades durante los últimos tres años y medio de la época.



porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo? (Romanos 11:24).



Si son dos o dos millones, representan el mejor vino de la Iglesia del último tiempo. Por tan poderosos que sean, sin embargo, no son tan poderosos físicamente como Satanás. La victoria al fin de la época no será decidida basada en su poder físico. La carrera no depende de quién sea más veloz ni más fuerte en batalla, sino de Dios. Y su sabiduría es la sabiduría de la cruz. Cuando escogemos abrazar la cruz en debilidad absoluta, su sabiduría será demostrada a través de nosotros y Satanás será aplastado bajo nuestros pies.



Elías que ha de Venir

Creo que estos dos testigos de verdad representan a Elías que ha de venir. No son un Elías resucitado, sino un cuerpo en el espíritu y poder de Elías. Estos son de aquellos sobre los cuales el Señor ha derramado su Espíritu sin medida como lo descrito en Apocalipsis 12:10. Estos son, al menos en parte, los que vencerán a Satanás por la Sangre del Cordero, por la palabra del testimonio de ellos, y por no amar sus vidas hasta la muerte. Estos son, al menos en parte, la Iglesia del último tiempo operando en la plenitud del poder y autoridad de Jesús. Esto ha de ser una descripción del mejor vino y la mayor gloria de la casa postrera. Estos son recipientes de la inundación de la lluvia tardía y andarán en esta tierra con el mayor testimonio por Jesucristo que el mundo haya visto o verá. Este es Hechos 2 pero aún más. Estos son los que toda la creación ha estado esperando ver revelados en la tierra. Esta es la plenitud de la representación de Jesucristo viviendo en y a través de su pueblo.



¿Ellos o Nosotros?

Quiero pasar a estos dos testigos de ser aquellos a la posibilidad de ser nosotros. Son testigos del Señor y por eso también miembros de su Iglesia. No creo que será parte del plan traer personajes específicos del Antiguo Testamento al escenario de los tiempos finales. Las Escrituras dicen que es a través de la Iglesia, un cuerpo de judíos y gentiles, que Dios demostrará su sabiduría a los gobernantes y autoridades en los lugares celestiales al fin de la época. Es sobre la roca de la revelación de Jesucristo que la Iglesia es edificada. Tampoco son la Iglesia entera, porque no todos en la Iglesia serán siervos y profetas. Hay al menos tres sub-grupos en la Iglesia identificadas como siervos, santos, los que temen el nombre de Dios. Estos son una porción de la Iglesia llamados a un papel específico, y sugiero que pueden ser más que dos individuos únicos. Quiero dejarles con el deseo de ser uno de ellos, porque somos llamados a anhelar el don de profecía.



Si solo son dos, que así sea. En todo caso, son los que definen la visión para el resto de la Iglesia y establecen la naturaleza de la carrera que somos llamados a correr. Esta es la dirección que deben tomar nuestras oraciones y son las obras mayores que debemos de estar haciendo al fin de la época, porque la unción del Espíritu Santo será derramada sobre toda carne según las Escrituras. Al fin de cuentas, si no tenemos, será porque no hemos pedido.



El Espíritu Santo me indicó un día cuando su presencia era particularmente pesada, que la unción disponible era a la medida de su koros, que traduce en español a la medida de Él. Verdaderamente la medida disponible a cada uno de nosotros es la medida de Él. Que nuestras medidas sean sin medida así como fue la medida del Espíritu Santo sobre Jesús. Que no quedemos sin tenerla porque no la hemos pedido. ¿No sería interesante si descubrimos que el número de estos testigos operando en ese nivel de poder y autoridad dependía de nosotros? Somos personas con libre albedrío, como a ellos ha sido dado poder y autoridad para herir la tierra con toda plaga cuantas veces quieren. ¿Qué es lo que queremos nosotros?