Capítulo 6

Una Teología de Sufrimiento

"El Espíritu da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados. Pues tengo por cierto que las aflicciónes del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Porque el anhelo ardiente de la creación es el aguardar la manifestación de los hijos de Dios. Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios. Porque sabemos que toda la creación gime a una, y a una está con dolores de parto hasta ahora; y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo." (Romanos 8:16-23)

A causa de la corrupción, Dios ha sujetado a su creación a futilidad. Pero eso no es el fin de su plan. De esa futilidad sale redención y transformación. El proceso es comparado a un alumbramiento. Ya se mencionó que si un bebé fuera dado opción de escoger, probablemente no ecogería el proceso del alumbramiento, a pesar de que es la única senda que conduce a la vida. Presión, incomodidad, y siendo expulsado de un lugar caluroso y cómodo son la iniciación a este proceso de "transformación/alumbramiento."

No fue por casualidad que Jesús compara los eventos del fin de este siglo a dolores de parto. Las guerras, hambres, y pestilencias no son nuestra idea de lo que debe ser un proceso de transformación, pero son los instrumentos el el plan de Dios para restaurar a la gloria a su creación caída.

Y si las guerras, rumores de guerras, hambres, y terremotos de Mateo 24:8 son meramente el principio de los dolores de parto, ¿entonces no serán el ser entregado a tribulación y muerte, que se describe inmediatamente después en Mateo 14:9, los dolores de parto más avanzados? ¿Y no será el objetivo de todos estos dolores de parto un alumbramiento?

"Yo que hago dar a luz, ¿no haré nacer? Dijo Jehová. Yo que hago engendrar, ¿impediré el nacimiento? Dice tu Dios." (Isaías 66:9)

¿Y no será ese alumbramiento el nacimiento de los hijos de Dios por el cual toda la creación espera ardientemente mientras gime con dolores de parto?

La Naturaleza Redentora del Sufrimiento

Las Escrituras arriba indican que Dios ha establecido las cosas de tal manera para que el sufrimiento de su creación sea redentor. Dice que toda la creación está gimiendo con dolores de parto, extendiéndose hacia los propósitos que Dios ha diseñado para ella. No sólo los escogidos/elegidos de la creación sufren de manera redentora, sino toda la creación. Los juicios de Dios claramente tienen un propósito redentora hasta e incluyendo las sexta copa de Apocalipsis 16:15.

¿Cómo puedan estos juicios ser juicios redentoras de la mano de un Dios amoroso? Porque en la sexta trompeta, la cuarta y quinta copa se hallan las palabras: "y no se arrepintieron." Los juicios de Dios aun hasta la séptima copa tiene un propósito redentora porque Dios continúa dejando abierta la puerta de arrepentimiento hasta el último momento. Dios ha oído la oración de Habacuc:

"...Oh Jehová, he oído tu palabra, y temí. Oh Jehová, aviva tu obra en medio de los tiempos, en medio de los tiempos hazla conocer; en la ira acuérdate de la misericordia." (Habacuc 3:2)

Todos los juicios de Dios hasta la última copa de ira son redentoras, porque Dios es compasivo y no quiere que ninguno perezca. En la ira se acordó de la misericordia.

"...porque luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia." (Isaías 26:9)

Sin embargo, Dios no contenderá para siempre con el hombre. Hay un terrible día de juicio final esperando a los que no se arrepienten. Sodoma y Gomorra son testigos de eso. Y aun el juicio final es redentor en el sentido de que por fin las creación ha sido purificada de maldad imposible de redimir.

"Como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno." (Judas 1:7)

Yo creo que las Escrituras indican que el juicio de Sodoma y Gomorra corresponde al juicio final de la última copa de la ira de Dios. Hasta ese punto la ira de Dios fue templada y mexclada con misericordia. Hasta ese punto Dios sigue ofreciendo salvación a través del arrepentimiento. Después de ese punto no queda ninguna oportunidad de arrepentimiento. Hasta el último alma que pudiera ser salvo ha sido exprimido de la tierra y el remanente está destinado a destrucción infernal, habiendo desechado su última oferta de salvación.

La descripción asombrosa de la severidad de los juicios de Dios aun hasta la séptima copa de ira, es todavía redentora en naturaleza, porque nos da una probadita de la realidad del horror de lo que ha sido reservado para los que desechan al Dios Viviente. En verdad, les hubiera sido mejor para ellos nunca haber nacido. Los terrores de los juicios de las trompetas y las copas de ira son meramente la bondad de Dios en comparación al horror que espera a los que rehusan arrepentirse.

"Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios..." (Romanos 11:22)

Tal vez viendo la severidad de Dios, ahora podemos entender que el sufrimiento de la creación hasta el tiempo del juicio final son de naturaleza redentora. Habrá ira sin misericordia para aquellos que a fin de cuentas rehusan arrepentirse, pero la clara intención de los juicios de los sellos, trompetas y copas es conducir a los hombres al arrepentimiento. Hemos sido demasiado rápidos para prescribir ira sin misericordia a los juicios de los sellos, trompetas y copas. Como consecuencia, tendemos a remover a la iglesia de en medio de ellos, porque sabemos que la iglesia no está puesta para la ira sin para alcanzar salvación (1 Tesalonicenses 5:9). Pero sí esta puesta para juicio y tribulación (1 Pedro 5:17).

Tribulación o Ira?

Es un gran error confundir ira con tribulación y atribuir el uno al otro. Por ejemplo, si atribuimos ira a los últimos siete años del siglo y luego nos encontramos en medio de ellos, nuestra fe será conmovida. Necesitamos distinguir correctamente entre ira y tribulación para evitar entrar a la tribulación pensando que es la ira de Dios.

El problema está en nuestra falta de entendimiento de las diferencias en propósito entre tribulación e ira y pone en evidencia nuestra falta de entendimiento del la senda de la cruz a la cual somos llamados. Jesús dijo que en el mundo tendríamos tribulación, pero no nos ha puesto para ira.

Tribulación e ira son mutuamente exclusivas en naturaleza y de propósitos muy diferentes. Tribulación es la provisión amoroso de disciplina de Dios para transformarnos a la imagen de su Hijo. La ira es su juicio sobre un mundo incrédulo y no arrepentido. Pablo claramente hace esta distinción a los Tesalonicenses cuando dice que aunque han sido destinado a tribulación, (1 Tesalonicenses 3:3-4), no están destinados a la ira (1 Tesalonicenses 5:9). Explica que el propósito del la persecución y la tribulación es hacerles dignos del reino de Dios (2 Tesalonicenses 1:5). No pudo haberlo dicho más claramente.

Persecuciones y Aflicciones Nos Hacen Dignos...

"Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.

Debemos siempre dar gracias a Dios por vosotros, hermanos, como es digno, por cuanto vuestra fe va creciendo, y el amor de todos y cada uno de vosotros abunda para con los demás; tanto, que nosotros mismos nos gloriamos de vosotros en las iglesias de Dios, por vuestra paciencia y fe en todas vuestras persecuciones y tribulaciones que soportáis. Esto es demostración del justo juicio de Dios, para que seáis tenidos por deigns del reino de Dios, por el cual asimismo padecéis." (2 Tesalonicenses 1:2-5)

¿Hemos jamás considerado que nuestras persecuciones y aflicciones nos hacen dignos del reino de Dios? Esto es lo que declara la Biblia. Son literalmente más preciosas que el oro. Yo confieso que más fácil para mí escribir esto que vivirlo. Que el Señor lo establezca en mi corazón como en mi cabeza y que haga lo mismo por usted.

"En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas, para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero, se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo..." (1 Pedro 1:6-7)

"Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna." (Santiago 1:2-4)

"Porque le convenía a aquel por cuya causa son todas las cosas, y por quien todas las cosas subsisten, que habiendo de llevar muchos hijos a la gloria, perfeccionarse por aflicciones al autor de la salvación de ellos." (Hebreos 2:10)

Si persecuciones y aflicciones son diseñados para hacernos dignos del reino de Dios, entonces debemos de buena gana tomar esa medicina aunque su sabor inicial sea amarga. Las enseñanzas que dicen que los últimos siete años son la ira de Dios ponen un tropiezo a la iglesia que conmoverá a la iglesia cuando se da cuenta que está en medio de los siete años y no haya sido arrebatada. Pero cuán alentador será la explicación que este tiempo de acrisolamiento y prueba está diseñado para hacernos dignos del reino de Dios.

"Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios?" (1 Pedro 4:17)

though some strange thing were happening to you; but to the degree that you share the sufferings of Christ,

"Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese, sino gozaos por cuanto sois participantes de los padecimientos de Cristo, para que también en la revelación de su gloria os gocéis con gran alegría." (1 Pedro 4:12-13)

"Mas el Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione, afirme, fortalezca y establezca." (1 Pedro 5:10)

"...a fin de que nadie se inquiete por estas tribulaciones; porque vosotros mismos sabéis que para esto estamos puestos. Porque también estando con vosotros, os predecíamos que íbamos a pasar tribulaciones, como ha acontecido y sabéis." (1 Tesalonicenses 3:3-4)

"Porque esto merece aprobación, si alguno a causa de la conciencia delante de Dios, sufre molestias padeciendo injustamente. Pues ¿qué gloria es, se pecando sois abofeteados, y lo soportáis? Mas si haciendo lo bueno sufrís, y lo soportáis, esto ciertamente es aprobado delante de Dios. Pues para esto fuisteis llamados; porque también Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas..." (1 Pedro 2:19-21)

"Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de dios así lo quiere, que haciendo el mal." (1 Pedro 3:17)

"Puesto que Cristo ha padecido por nosotros en la carne, vosotros también armaos del mismo pensamiento; pues quien ha padecido en la carne, terminó con el pecado..." (1 Pedro 4:1)

Limpiados, Purificados and Acrisolados

Dios disciplina a aquellos que ama. El propósito de nuestras tribulaciones es hacernos dignos del reino de Dios.

"También algunos de los sabios caerán para ser depurados, limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo." (Daniel 11:35)

"El respondió: Anda, Daniel pues esta palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin. Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impiamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán." (Daniel 12:9-10)

"Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. He aquí, you la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella. Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escundriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según sus obras." (Apocalipsis 2:21-23)

Estas palabras contienen un mensaje solemne para cada uno de nosotros. Hay un destino innegable de "gran tribulación" en la cual uno puede ser arrojado. Y al ver suceder esto, todas las iglesias sabrán durante este tiempo de gran tribulación, que Jesús da a cada uno según sus obras.

Este es un pensamiento sobrio que implica que las iglesias estarán sobre la tierra durante este tiempo de prueba. La naturaleza de nuestras obras, los pecados ocultos o encubiertos, determinarán lo que recibiremos durante de este tiempo. Esto parece mucho a las Escrituras de Daniel que dicen que muchos serán limpiados, purificados y emblanquecidos para hacerlos puros. ¿No es esta la pureza que Jesús busca en su esposa?

"...a fin de presentarsela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha." (Efesios 5:27)

Pedro tuvo que tropezar para que fuese limpiado, purificado y emblanquecido. El fue quien decía que nunca negaría a Jesús aunque otros lo hicieran. Pero Pedro no conocía su propio corazón así como nosotros tampoco conocemos nuestro propio corazón. Una reflexión sobrio del proceso por el cual Pedro tuvo que pasar nos preparará para lo que tengamos que soportar para embanquecernos y llegar a ser la esposa de Cristo. Nota que Jesús oró que la fe de Pedro no fallara, pero no oró que Pedro no tropezara. Porque era necesario que Pedro tropezara para poder ser limpiado, purificado y emblanquecido. Sólo entonces Jesús le podría decir: "Alimenta a mis ovejas."

"Simón, Simón, he aquí, Satanás os ha pedido para zarandearos como el trigo; pero yo he rogado por ti, que to fe no falte; y tú, una vez vuelto, confirma a tus hermanos. El le dijo: Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte Y él le dijo: Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces." (Lucas 22:31-34)

Nosotros sabemos lo que sucedió y cómo al cantar el gallo, Pedro salió y "lloró amargamente." Pedro experimentó la cruz. Hasta la medida en que todavía no hemos experimentado la obra de la cruz en nuestras vidas, a esa medida nos hallaremos en situaciones de tropiezo y lágrimas amargas. Es necesario aplicar la cruz a todas las áreas de nuestras vidas; de otra manera ¿cómo seremos purificados? Podemos tomar nuestra medicina ahora o tendremos que tomarla después. Dios no será burlado, lo que hemos sembrado eso segaremos. Y todas las iglesias sabrán que nuestros corazones y mentes han sido escundriñados y habremos recibido según nuestras obras.

Nota que Satanás demandó permiso, como si tuviera el derecho de zarandear a Pedro. Y en verdad lo tenía, porque el pecado en nuestras vidas permite acceso a Satanás, pero no sin propósitos redentores. Jesús tendrá un iglesia gloriosa a pesar de nuestros retuerzos y gritos. Necesitamos madurar y abrazar el proceso de alumbramiento en lugar de resistirlo. Oremos para que seamos iluminados y tengamos visión para to tropezar.

Y Ellos le Han Vencido...

"Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies." (Romanos 16:20)

"Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte." (Apocalipsis 12:10-11)

Aquí vemos los propósitos del sufrimiento de la iglesia. Es el precio que pagamos para poder vencer a Satanás.

"Pero yo pensé que Jesús ya pagó el precio para que nosotros no tuviéramos que sufrir??" No, Jesús pagó el precio para que la iglesia pudiera sufrir en Su poder y autoridad, y así vencer a Satanás y de esta manera demostrar la sabiduría de Dios, por medio de ella, a los principados y autoridades en los lugares celestiales. Este es el propósito del sufrimiento de la iglesia. ¿Estamos dispuestos a pagar el precio que pagó Pablo?

"...instrumento escogido es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre." (Hechos 9:15-16)

¿Fueron redentores los padecimientos de Pablo? Nuestra propia salvación bien lo comprueba. La salvación de otros tal vez algún día será evidencia de nuestra disposición de sufrir para así llenar lo que falta de aflicciones en el Cuerpo de Cristo.

"Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia." (Colosenses 1:24)

S Pablo tuvo una porción de sufrimiento para cumplir, todos tenemos una porción para cumplir. Juntamente con el llamamiento a un sufrimiento mayor viene mayor gracia para soportarlo. Así será en el fin del siglo cuando la medida de sufrimiento será excedido sólo por la medida de la gracia para soportarlo. Cuando Jesús dijo: "Consumado es," él cumplió con todo lo que había venido a hacer. Ganó la victoria sobre Satanás. La provisión de ganar esta victoria es que ahora tiene la autoridad legal para delegarla a su iglesia en la tierra para cumplir todo lo que falta en el propósito eterno de Dios para demostrar su sabiduría por medio de la iglesia. Es su decisión. Si él ha decidido que sufrimiento adicional en el mundo es necesario para llenar lo que él considera que falta en su aflicciones, así sea. Lo único que la iglesia puede ofrecer en esto es su consentimiento. Sólo nos queda ofrecernos como vasos vacios y limpios por los cuales el puede manifestar su vida y su muerte. "Ahora me gozo en mis sufrimientos por vosotros..."

Glorificamos a Dios cuando nos regocijamos en nuestros sufrimientos.

"Y ellos salieron de la presencia del concilio, gozosos de haber sido tenidos por dignos de padecer afrenta por causa del Nombre." (Hechos 5:41)

"Regocijaos en el Señor siempre; otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestra peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús." (Filipenses 4:4-7)

El misterio de la sabiduría de la cruz será demostrada por una iglesia que vive las bienaventuranzas y no sólo repetirlas. Dios será glorificado y Satanás será aplastado bajo sus pies.

Esteban como Modelo del Santo de los Ultimos Días... Un llamado al Martirio

"Y escogieron a Esteban, un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo... (Hechos 6:5)

Esteban fue escogido para servir las mesas. Tal vez hubiéramos esperado o preferido estar detras de un púlpito delante de miles, pero Esteban un hombre lleno de fe y del Espíritu Santo fue escogido para servir las mesas y fue obediente en cumplir esa obra perfecta que Dios había escogido para él desde el principio del mundo.

Hemos visto cómo el martirio de Esteban siguió el patrón profético que Jesús enseñó a sus discípulos en el Monte de los Olivos. Esteban fue acusado falsamente, y presentado ante el concilio donde le fue dado palabras y sabiduría que ninguno de sus adversarios podía refutar. No era Estaban sino el Espíritu Santo quien hablaba. Era su oportunidad para dar testimonio. Fue aborrecido por causa del nombre de Jesus y fue muerto. Sin embargo ni un sólo cabello de su cabeza pereció. Esto es exactamente lo que Jesús dijo que sus discípulos deberían esperar. Esto debe ser nuestra expectación de tratamiento típico y no insólito.

"De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. El que ama su vida la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará." (Juan 12:24-26)

"Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y del la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte." (Apocalipsis 12:11)

"Aquí está la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús. Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de su trabajos, porque sus obras con ellos siguen."(Apocalipsis 14:12-13)

Nuestro calcañar será herido pero heriremos la cabeza de la serpiente. Venceremos espiritualmente al dejarnos vencer físicamente. Satanás hará el mismo error fatal al matar a los santos que hizo al crucificar a Jesús.

Poner nuestras vidas es con un propósito redentor. Una semilla produce cien por ciento cuando cae en la tierra y muere. Fuimos llamados a ofrecernos como sacrificio vivo, como ovejas de matadero, porque precioso en los ojos de Dios es la muerte de sus santos. Aferrarse a nuestras vidas nos hará perderlas; perder nuestras vidas nos permitirá ganarlas. De esta manera la iglesia aplastará a Satanás bajo sus pies. Debemos empezar a absorber esta verdad de Dios y no las ideas de hombres y así caminar hacia este destino glorioso.

Judíos y Gentiles y Sufrimiento Redentor

La paradoja aparente de la sabiduría de la cruz nos aconseja a poner voluntariamente nuestra vida por amor a otros. También existe una pérdida involuntaria de vida para los propósitos elevados de Dios que claramente es de naturaleza redentora. En la historia curiosa de Judíos y Gentiles, hemos visto ambos. Al fin del siglo seremos testigos de la máxima demostración de sufrimiento redentor cuando Judíos igual que Gentiles tendrán el privilegio de poner su vida los unos por los otros. Todavía no hemos visto el último holocausto de Judíos y Cristianos.

"Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí. Y dijo: Anda, y di a este pueblo: Oíd bien, y no entendáis; ved por cierto, mas no comprendáis. Engruesa el corazón de este pueblo, y agrava sus oídos, y ciega sus ojos, para que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni su corazón entienda, ni se convierta, y haya para él sanidad. Y yo dije: ¿Hasta cuándo, Señor? Y respondió él: Hasta que las ciudades estén asoladas y sin morador, y no haya hombre en las casas, y la tierra esté hecho un desierto; hasta que Jehová haya echado lejos a los hombres, y multiplicado los lugares abandonados en medio de la tierra." (Isaías 6:8-12)

Tal vez seríamos tentados a pensar que este "hasta" ya se cumplió históricamente. ¿Pero ha vuelto Israel a su Dios? La respuesta es no. Israel permanecerá parcialmente cegada por la mano de Dios hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles.

"¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy." (Romanos 11:7-8)

"Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? ¡En ninguna manera! Pero por su transgresión, vino la salvación a los Gentiles, para provocarles a celos. Y si su transgresión es la riqueza de los Gentiles, ¡Cuánto más su plena restauración!" (Romanos 11:11-12)

"Pues como vosotros también en otro tiempo erais desobedientes a Dios, pero ahora habéis alcanzado misericordia por la desobediencia del ellos, así también éstos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. Porque Dios sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos." (Romanos 11:30-32)

Israel Como Siervo Sufriente

"Como se asombraron de ti muchos, de tal manera fue desfigurado de los hombres su parecer, y su hermosura más que la del los hijos de los hombres." (Isaías 52:14)

"Como" indica una similitud entre la nación como siervo sufriente y Jesús como el siervo sufriente de Isaías Capítulo 53. Debates han litigado durante siglos entre Judíos y Gentiles sobre la cuestión de si Isaías 53 refiere a Jesús el Mesías o Israel la nación. Las palabras claras de las Escrituras indican que ambos consideraciones saltan a la vista.

Pablo desarrolla la naturaleza fundamental de Israel en Romanos 11 y aconseja a los creyentes Gentiles a no ser arrogantes hacia los Judíos que fueron ramas quebradas a causa de su incredulidad para que pudiera entrar la plenitud de los Gentiles.

"no te jactes contra las ramas; y si te jactes, sabe que no sustentas tú a la raíz, sino la raíz a ti." (Romanos 11:18)

"Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seás arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los Gentiles..." (Romanos 11:25)

¿Cuán grande deuda de gratitud los Gentiles deben a sus hermanos Judíos por el precio que han pagado durante la historia para ver entrar la plenitud de los Gentiles? ¿Podemos comprender completamente que un pueblo ha sido cegado en parte para que otro pueblo pudiera ver? Un repaso de la historia de los Judíos revela el precio de sufrimiento que este pueblo ha pagado para que los Gentiles pudieran recibir la misericordia de Dios.

Ni la iglesia ni Israel han podido asirse adecuadamente de esta realidad, porque involucra tales consideraciones como el holocausto. Nuestra mente no puede asociar tales calamidades con un Dios amoroso que permite que su pueblo escogido soportar semejante angustia por amor a los Gentiles.

Debemos recordar que Dios está, ante todo, juzgando a Israel for su pecado. Ese juicio es suficiente en sí sin tomar en consideración a los Gentiles. Pero Dios hace to todas las cosa ayuden a bien según sus propósitos y usa el juicio de Israel para el beneficio de los Gentiles. Dios es tanto bueno como severo. ¿Podemos aceptar la Escritura que dice que sujetó a todos en desobediencia, para tener misericordia de todos?

"...para mostrar en los siglos venidero las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús." (Efesios 2:7)

"Hermanos míos, como ejemplo de aflicción y de paciencia a los profetas que hablaron en el nombre del Señor. He aquí, tenemos por bienaventurados a los que sufren. Habéis oído de la paciencia de Job, y habéis visto el fin del Señor, que el Señor es muy misericordioso y compasivo." (Santiago 5:10-11)

Cuando Job se sentó sobre cenizas rascándose con un tiesto la sarna maligna que tenía desde su cabeza hasta los pies, habiendo perdido todas sus posesiones con la excepción de su esposa criticona, ¿pensaríamos que esto es la manifestación de la misericordia y compasión de Dios? Si lo mismo ocurriera a nosotros, ¿nos perderíamos en nuestra lamentable miseria y pensar que Dios nos ha abandonado? ¿Hemos analizado realmente la historia de Job? La condición de Job en las cenizas fue parte del plan de Dios para demostrar a Job su compasión y misericordia no sólo por el resto de su vida sino por toda la eternidad. Tenemos una tendencia de ocuparnos con los detalles interinos, porque no podemos ver el cuadro completo. La compasión y misericordia de Dios hacia nosotros no son menos que las que demostró a Job. En el ínterin, sin embargo, Dios quiere demostrar su sabiduría por medio de nosotros a los principados y autoridades en los lugares celestiales. Y esto requiere algo de sufrimiento, por redentor que sea.

Nuestra inabilidad de comprender teológicamente el holocausto pasado ciertamente nos hace incapaces de comprender holocaustos futuros. Estamos dando traspiés en la oscuridad en nuestro esfuerzo de comprender los caminos de nuestro Dios. Sus pensamientos están más altos que nuestros pensamientos. Sus caminos están más altos que nuestros caminos. Estamos perdidos fijándonos en las cosas de este mundo y no podemos analizar cuán insignificante son nuestras vidas terrenales a la luz de la gloria eterna prometida a los que perseveran.

¿El Amor de Dios en Medio de la Matanza?

"¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; somos contados como ovejas de matadero. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual, estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro." (Romanos 8:35-39)

El libro de Apocalipsis ha sido descrito como una carta de amor a la iglesia porque se trata de vencer el pecado y ser conformado a la imagen de Jesús. Sin embargo, muchos santos no lo ven así. Mucho del libro es tan ofensivo a la mente natural que la iglesia ha sido excluída de él. Tal vez la mayoría tendrán dificultad atribuyendo el cuarto y quinto sellos a la manifestación del amor de Dios. Al jinete del cuarto sello y su compañero se les da autoridad sobre la cuarta parte de la tierra para matarlos como ellos escogieran. La descripción del los mártires de quinto sello que han perdido sus vidas por causa de la palabra de Dios y por su testimonio sugiere que esta cuarta parte de los habitantes de la tierra eran en su mayoría Cristianos. No obstante, se les dice que deberán esperar un poco de tiempo más hasta que el número completo de su hermanos y consiervos sean matados igual que ellos. Aparentemente una cuarta parte de la tierra no es suficiente. ¿Es esto la manifestación del amor de Dios? ¿Fue la cruz de Cristo la manifestación del amor de Dios? No podrá usted contestar la primera pregunta sin contestar la segunda. Jesús soportó la agonía y la muerte de la cruz por el gozo que le fue puesto delante. ¿Pueda nuestro llamamiento ser diferente que el suyo? Las vidas de aquellos que escogen seguir de cerca a Jesús paralelan a su vida de él.

"S i el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros. Si fueráis del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece. Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra." (Juan 15:18-20)

"Estas cosas os he hablado, para que no tengáis tropiezo. Os expulsarán de sus sinagogas; y aun viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios. Y harán esto porque no conocen al Padre ni a mí. Mas os he dicho esta cosas, para que cuando llegue la hora, os acordéis de que ya os lo había dicho... Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo." (Juan 16:1-4, 33)

Necesitamos ver que todo lo que sucede en nuestra vida es el trato de Dios con cada uno de nosotros con la intención de conformarnos a la imagen de su Hijo. Si no, no vamos a poder soportar lo que nos ha llamado a soportar. Debemos entender que el fin del siglo será un proceso de nacimiento, aunque doloroso, que resultará en nuestro nacimiento como hijos de Dios. Debemos entender que nada nos tocará excepto lo que viene de la mano amoroso de nuestro Padre Celestial enfocado en esta intención. Si no vemos esto nuestra fe será conmovida en los tiempos de aflicción que están por delante, y seremos tentados a apartarnos de Dios, por no confiar ni entender a un Dios que permite que sus hijos sufran tales cosas. Será en verdad la manifestación del amor de Dios, aunque tal vez no a la vista sentimental y temporal de nuestra carne.

"Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados; de los cuales el mundo no era digno; errando por los desiertos, por los montes, por la cuevas y por las cavernas de la tierra. Y todos estos, aunque alcanzaron buen testimonio mediante la fe, no recibieron lo prometido; proveyendo Dios alguna cosa mejor para nosotros, para que no fuesen perfeccionados aparte de nosotros. Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar." (Hebreos 11:37-12:3)

¿Un Holocausto Cristiano?

¿Podemos apropiar teológicamente un holocausto Cristiano si todavía no hemos apropiado el de los Judíos? ¿Hemos apropiado el holocausto de Jesús? No sabemos como deberíamos saber. Exite amplia evidencia Bíblica, aunque no lo abrazaríamos gustosamente, que el fin de este siglo será un masacre masivo de Cristianos que rehusan doblegarse al sistema del anticristo. No será un desperdicio insensato de vida como tampoco la muerte de Jesús fue un desperdicio insensato. Somos contados como ovejas de matadero, semilla para ser sembrado, libación para ser derramada. Haber "menospreciado sus vidas hasta la muerte" es uno de los tres actos de testimonio de los que creen en Jesus que vencerá a Satanás en el fin del siglo. Precioso en los ojos de Dios es la muerte de sus santos. Redentor es la muerte de sus santos en demostrar su sabiduría a los principados y autoridades en los lugares celestiales.

Cualquier inquietud en cuanto a este destino debe desvanecerse ante las realidades eternas de gloria en el futuro que sobrepasarán las realidades temporales de nuestras vidas. Debemos ver el gozo puesto delante de nosotros. Debemos desarrollar perspectivas eternas. Este mundo y nuestras vidas físicas desvanecerán en nivel de importancia al enfocarnos en las cosas eternas. Contemplemos a nuestros tesoros en el cielo y no en los de la tierra. Si no cambiamos nuestra perspectiva por la del cielo, ¿cómo soportaremos lo que queda por delante? Jesús, por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el vituperio. ¿Habrá probabilidad de perseverar si no vemos el gozo puesto delante de nosotros? Pidamos a Dios que nos conceda una perspectiva celestial y eterna. Pidamos que en verdad estemos firmes durante estos tiempos y que por la gracia de Dios llegaremos a la plena estatura como hijos de Dios en medio de estos tiempos de prueba que son nuestro destino.

Dios ha dicho que su iglesia no está puesta para ira y Dios es digno de confianza. Pero está claro según las Escrituras que la iglesia será sujetada a la furia de Satanás con el propósito de aplastar a Satanás bajo sus pies y conformarnos a la imagen de Jesús. Dios no se equivocará en asignaciones en este proceso. No le dará a usted lo que debería dar a mí. El toque de dios en cada una de nuestras vidas será perfecto, como ha sido perfecto hasta este momento. Necesitamos afirmar en nuestra mente, corazón y espíritu que todo lo que venga a nosotros en esta vida viene de la mano de Dios.

Pueda ser que Satanás sea usado a veces como el corredor del correo, pero Dios decide lo que es entregado. Y sus entregas siempre son perfectos y llegan en el momento preciso. ¿Usted ha llegado al nivel en su caminar Cristiano donde se ha ofrecido como sacrificio vivo, contento y en reposo como un pollo bajo las alas de la gallina?

Podemos murmurar como hicieron los hijos de Israel en el desierto, o podemos decidir una vez por todas a abandonarnos totalmente en los brasos de nuestro Padre Celestial quien nunca ha fallado, y es digno de confianza absoluta y no le ha escapado un solo detalle de las vidas de cada uno sus hijos. Leamos nuevamente el Salmo 91. Seamos resueltos en poner nuestra confianza en Dios como él anhela que hagamos y como tan justamente merece. Procuremos agradarle y glorificarle, confiando en él.

La Actitud de Job

Dios se deleita en la confianza de sus santos. La historia de la desobediencia de los hijos de Israel en el desierto fue escrito por amor a nosotros para que no siguiéramos su ejemplo de incredulidad. Sin embargo yo me encuentro vacilando y vacío del gozo de plena confianza y reposo. Hasta aquí, no he pasado un sólo día en el desierto sin agua. Dios hallará el área de nuestras vidas donde necesitamos ser probados para descubrir lo que hay en nuestro corazón. Nuestras pruebas serán adoptados individualmente para "sacar a la luz" lo peor de nuestro carácter para darnos oportunidad de arrepentirnos y deshacernos de ello para luego agregarnos lo mejor. ¿Alguno de nosotros haya sido probado como Job? Sin embargo fue Job que estableció la norma de confianza: "He aquí, aunque me matare, en el esperaré..." (Job 13:15)

Así debemos confiar en dios al llegar la fin de este siglo. El destino explícito de muchos de nosotros en la iglesia es el martirio. Deberíamos haber resuelto de antemano el asunto de que Dios es digno de nuestra confianza. Aunque nuestra resolución no siempre se refleja en nuestra actuación cotidiana, la historia de la veracidad fidedigno de Dios en cada momento de la vida de cada uno de sus santos es intachable. Con este testimonio de fidelidad y con su palabra de promesa que nunca nos dejará ni nos abandonará, ¿podemos hacer la decisión una vez por todas de confiar implícitamente en nuestro amoroso Padre, sin importarnos lo que quede por delante a nosotros y nuestros seres queridos? ¿Podemos afirmar que le alabaremos venga lo que venga, sabiendo que todo lo que viene de su mano es para transfornarnos a la imagen de su Hijo perfecto por toda la eternidad?

"Padre Celestial, pedimos que nos des tu gracia para glorificarte con la confianza de Job. Que no te desagrademos por mirar hacia atrás en el tiempo de prueba."

Job es un mensaje para la iglesia en los últimos tiempos. Dios escogió demostrar su sabiduría por medio de Job a los principados y autoridades en los lugares celestiales así como también demostrará su sabiduría por medio de la iglesia en el fin del siglo.

La iglesia necesita reconocer que la sabiduría de Dios no fue demostrado principalmente durante los tiempos de abundancia de la vida de Job, sino durante los tiempos de prueba. La respuesta de Job en medio de esa prueba debe ser nuestra respuesta, porque nosotros tenemos aun más iluminación en cuanto a la fidelidad de Dios. Fue Dios quien lo inició todo. El dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job? Dios quería demostrar su sabiduría a Satanás por medio de Job, y desea demostrar su sabiduría a Satanás por medio de la iglesia.

¿Cree usted que en la eternidad Job al recordar su tiempo de prueba, pensaría que no fue una demostración de amor de Dios? ¿Crees que Job dudaría si Dios tuviera sus mejores intereses en mente? O ¿piensa usted que Job si tuviera la oportunidad de regresar, que cambiaría siquiera una cosa? O ¿cree usted que Job reconocería que su prueba fue el tratamiento perfecto de un Padre amoroso que dispone las cosa en el tiempo y grado perfecto?

Yo confieso que transcurre demasiado tiempo entre el momento que ocurra una prueba en me vida hasta el momento que reconozco vale más que el oro. Mi carne mucho preferiría ser consentida que probada por la adversidad. Pero el camino de transformación es un camino repleto de adversidades escogido individualmente por nuestro Amoroso Padre para poner a muerte la carne y transformarnos a la imagen de su Hijo, Jesús.

Gracias Padre por el testimonio de Job. Que todos nosotros seamos encontrados con la fe de Job cuando tengamos que aparecer en tu presencia.

Hermosura en Lugar de Cenizas

Dios establece la perfección de su gloria de la sustancia misma de nuestras debilidades y fracasos. Dios escogió sacar vida de la muerte. De lo que parece ser las ruinas irrecuperables y abandonados por Dios, de las cenizas literales del holocausto de los Judíos se levantará un pueblo resucitado. Aquellos escogidos desde antes del principio del tiempo para ser redimidos por la sangre de su Hijo se levantarán de los sepulcros para vivir nuevamente y envejecer en las calles de Jerusalén. Los propósitos de Dios nunca son frustrados. Sus promesas y llamamientos nunca son anulados ni revocados. Sus propósitos originales para su nación escogido de Israel de ser el recurso de hijos para el mundo no fue frustrado por su apostasía. Aun su desobediencia es redimible. Fue parte de su plan desde el principio.

"Como la mujer encinta cuando se acerca el alumbramiento gime y da gritos en sus dolores, así hemos sido delante de ti, oh Jehová. Concebimos, tuvimos dolores de parto, dimos a luz viento; ninguna liberación hicimos en la tierra, ni nacieron los moradores del mundo." (Isaías 26:17-18)

Esto es Israel hablando. Entonces Dios les responde por medio del profeta:

"Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo! Porque tu rocío es cual rocío de hortalizas, y la tierra dará a luz a sus muertos." (Isaías 26:19)

"Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestra sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hable, y lo hice, dice Jehová." (Ezequiel 37:12-14)

Israel será resucitada y verá los frutos de su labor...

"Y dirás en tu corazón: ¿Quién me engendró éstos? Porque yo había sido privada de hijos y estaba sola, peregrina y desterrada; ¿quién, pues, crió éstos? He aquí yo había sido dejada sola; ¿dónde estaban estos?" (Isaías 49:21)

"Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová." (Isaías 54:1)

"Ahora, ¿por qué gritas tanto? ¿No hay rey en ti? ¿pereció tu consejero, que te ha tomado dolor como de mujer de parto? Duélete y gime, hija de Sión, como mujer que está de parto..." (Miqueas 4:9-10)

"Pero tu, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad. Pero los dejará hasta el tiempo que dé a luz la que ha de dar a luz; y el resto de sus hermanos se volverá con los hijos de Israel, Y él estará, y apacentará con poder de Jehová, con grandeza del nombre de Jehová su Dios; y morarán seguros, porque ahora será engrandecido hasta los confines de la tierra. Y este será nuestra paz." (Miqueas 5:2-5)

"Por amor a Sión no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se enciende como una antorcha. Entonces verán las gentes tu justicia, y todos los reyes tu gloria; y te será puesto un nombre nuevo, que la boca de Jehová nombrará. Y serás corona de gloria en la mano de Jehová, y diadema de reino en la mano del Dios tuyo. Nunca más te llamarán Desamparada, ni tu tierra se dirá más Desolada; sino que serás llamada Hefzibá, y tu tierra Beula; porque el amor de Jehová estará en ti, y tu tierra será desposada. Pues como el joven se desposa con la virgen, se desposarán contigo tus hijos; y como el gozo del esposo con la esposa, así se gozará contigo el Dios tuyo. Sobre tus muros, oh Jerusalén, he puesto guardas; todo el día y toda la noche no callarán jamás. Los que os acordaís de Jehová, no reposéis, ni le deis tregua, hasta que restablezca a Jerusalén, y la ponga por alabanza en la tierra." (Isaías 62:1-7)

Todas las naciones entonces conocerán que él es Dios y que él ha hecho esta cosa. La voz que clama, "¿Cómo pudo un Dios amoroso haber permitido que sucediera el masacre de Auschwitz?" será eternamente silenciada. Valles de huesos secos y cerros de ceniza saltarán a la vida en un abrir y cerrar de ojos. Su justicia y su rectitud serán una bandera para todas las naciones. Todas las naciones temerán ante la majestad y el poder del Dios Viviente. Cómo debe anhelar su corazón por el día cuando el precio que pagó su hijo será reembolsado y el Cordero habrá ganado su recompensa. ¡Aleluya! ¡Ven pronto, Señor Jesús! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! Escogamos agradarle ahora con nuestra confianza, alabanza y acción de gracias por la gloria que pronto traerá a la tierra.

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